Me duelen los ojos.De ver y de no ver.
De ver el mundo,
De ver mi imagen en el espejo.
De no ver lo que quiero ver,
De no verte a ti.
Buenas tardes desde Arcoiris.
Guarda el duende sus secretos y canta el grillo los suyos. Yo, que ni duende ni grillo soy, unos escondo y otros no. Los que para mí guardo sólo míos son, los que a tí te enseño todos los demás son.

Decía Einstein: "si supiéramos lo que estamos haciendo, no lo llamaríamos investigación...".


No es un amanecer estelar, la luz simplemente aparece y no procede de ninguna parte en especial.
Es el sitio donde los sueños se mezclan con la realidad de forma tan íntima, que nadie es capaz de diferenciarlos.
Cada nuevo día es distinto del anterior y sólo un delgado hilo mantiene unido el sentido de identidad. El Yo se mueve entre lo onírico y lo real sin pagar el precio del paso del tiempo y, aunque no es fácil, si se consigue la vida adquiere un significado más allá de cualquier definición.
Aquí, fuera del tiempo y el espacio, no rigen las leyes de la todopoderosa Física. Los objetos se pliegan al pensamiento y la flecha temporal deja de tener sentido.
Sólo con tu imaginación podrás visitarnos, y únicamente si crees en Arcoiris podrás quedarte. Pero debes tener claro que, una vez que nos conozcas, la vuelta a la realidad te resultará dolorosa. Nada volverá a ser lo mismo, caminarás por el mundo con aterradora sensación de ceguera.
Si aún así lo deseas, tendrás que abrazar tus sueños y liberar tus miedos, alimentar tu ilusión y desechar tus tabús. Si así lo haces, tu espíritu resurgirá de entre las cenizas de tu inconsciencia, beberás del mar del conocimiento, y la luz de la esperanza tocará tus alas.
En Arcoiris te elevarás por encima de tus circunstancias y volarás a través de las nubes de la indiferencia.
Así es mi mundo, así soy yo.
Saludos desde Arcoiris.
Pero, ¿qué es algo?.
Según la R.A.E. "algo" designa lo que no se quiere o no se puede nombrar. También dice que se puede entender como un poco; una parte de otra mayor, en definitiva.
Bien, entonces si escribo UN POCO DE LO QUE NO SE PUEDE NOMBRAR, será como escribir algo por partida doble.
Hagamos una pequeña exégesis sobre esto:
Si aceptamos que lo que no podemos nombrar no existe, un poco de nada será, obviamente, nada.
Siendo así, desde la primera palabra que he escrito estoy malogrando mi pretensión.
Como no soporto las paradojas, ni cuando en realidad no lo son, habrá que buscar alguna solución, así que haremos magia, magia estilo Potter:
VOLDE....
Buenas noches desde Arcoiris.
El Universo, entendido como conjunto de todo lo que existe, tiene una composición misteriosa en su mayor parte.
Aún haciendo distinción, con el permiso del señor Einsten, entre materia y energía, nos encontramos con que lo conocido supone sólo un 4% del total de esa materia y energía. El otro 96% se lo reparten una materia y energía a las que se ha tenido a bien añadirles el apellido de "oscuras", lo cual ya da una idea del misterio que encierran.
Pues bien, dentro de ese insignificante porcentaje que supone el universo conocido, el hidrógeno y, en menor medida, el helio, son los reyes atómicos indiscutibles. El resto de átomos apenas pueden considerarse una traza entre ellos. En esas "trazas" se encuentran los componentes de los planetas y los nuestros.
La simplicidad domina en el todo.
Por si esto sólo no fuera suficiente para eliminar de nuestros pensamientos cualquier sentimiento narcisista, resulta, además, que los átomos que nos componen no son precisamente originales en su creación, sino productos residuales del fuego estelar.
Para continuar existiendo, las estrellas van sacrificando su hidrógeno y su helio en sucesivas etapas de fusión nuclear, produciendo núcleos más pesados.
En su decadencia, las estrellas no se comportan todas igual y, en consecuencia, su final tampoco es el mismo. Aquellas que no son egoístas, terminan su existencia en una jubilosa explosión que proporciona materia pesada al medio interestelar.
De ese polvo de estrellas están hechos nuestros cuerpos.
Hasta el último átomo de tu organismo estuvo alguna vez encendido en el Universo.
Buenas noches desde Arcoiris.
Se va.
Desde hace unas tres semanas, está a pleno funcionamiento, que no rendimiento, el Gran Colisionador de Hadrones del CERN, en Ginebra. Ese que iba a provocar un microagujero negro que se tragaría la Tierra como el que engulle una gominola.No te conozco y sin embargo tú eres yo;
Más no por ello somos iguales;
Yo voy de ida y tu estás de vuelta;
Nada desconoces y sin embargo nada entiendes;
Cuando te hablo tú no me oyes y
Cuando te escucho tú no me hablas;
Y sin embargo tú estás conmigo;
Tu hastío es mi tristeza y mi pena tu diversión;
Más no por ello mi vida es en balde;
Solos tú y yo nunca estaremos;
Y sin embargo nadie más existe;
Amor y desamor, luz y oscuridad, tú y yo;
Y sin embargo, nunca nos separaremos.
Buenas tardes desde Arcoiris.
Su resistencia hacía lo instaurado era llevada a límites poco razonables, si es que algún límite puede considerarse razonable.
Nunca lloraba pero, seguramente, nunca sería feliz. La felicidad es patrimonio del desconocimiento y él, irremediablemente, sería esclavo de la inexistente verdad absoluta, la fútil consciencia personal y la banal realidad existencial.
El "ya crecerá" era la frase perfecta para encubrir lo inevitable. El choque con el universo era un hecho cierto aún antes de haber ocurrido.
Sin hipocresía ni condescendencia.
Con la crudeza de la verdad y el egoísmo de los pensamientos.
La Lógica venciendo sobre todo lo demás.
Es la muerte de la sociabilidad. La verdad absoluta nunca hizo libre a nadie, ni le dio amigos.
Miguel aún no entendía eso; tal vez nunca lo haría...
Buenos días desde Arcoiris
Miguel era Miguel.Nunca fue menos aunque, probablemente, podría ser mucho más.
El mundo, a sus ojos, era algo conocible pero no especialmente comprensible.
A los doce años su llama brillaba con la inconsistencia de la inocencia y el fulgor de la curiosidad.
No había escogido vivir, ninguno lo hacemos, pero parecía, desde siempre, decidido a que nadie escogiera nada más por él.
Su inteligencia y su carácter daban a su camino múltiples bifurcaciones, pero también le ponían barreras, así que, en el fondo, su libre albedrío no era muy distinto.
Sus padres lo comprendían, lo comprendíamos, a medias. El resto, apenas nada.
(continuará...)
Buenos días desde Arcoiris.
Un número corriente donde los haya.
Pajarito Que No Vuela estaba triste. Nada de lo que Hacedor hacía funcionaba: él le hablaba de la vida, del mar, del paso del tiempo, de las estrellas, de sí mismo...
Buscando entre las arenas del desierto de mi existencia, una joya encontré. Nada me impedía ya conocer la riqueza de la vida.No sé aún lo que voy a hacer en este blog; escribir, supongo.
Si es un error, quedará registrado. Si no lo es, también.
Buenos dias desde Arcoiris.