jueves, 24 de enero de 2013

Inalcanzable



Brilla solo para mí, estrella errante.
Déjame alzar la mano y acariciarte,
Ser ya para siempre tu único amante,
Quemar a tu lado mis años sin cansarte.

Contigo iré aun sin merecerlo,
Si un simple gesto tu me haces.
Mi vida atrás dejaré al hacerlo,
Y con el mundo haré las paces.

El tedio de mi existencia desaparecerá,
Cuando de ti pueda beber sin descanso.
Mi nostálgica locura se desvanecerá,
Alarmada por la cordura de tu remanso.

Dame libremente tu dulce sonrisa,
Y me teñiré de intenso púrpura.
Vuélvete hacia mi sin mucha prisa,
Y serás mi luz en la noche oscura.

Y si en ello he de poner mi empeño,
Ten por seguro mi esquivo amor,
Que nunca nadie ha sido más dueño,
Que aquel que domina su dolor.


Buenas noches desde Arcoirís.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Y llamó Día a la luz y Noche a las tinieblas



La noche esconde los colores de la sinrazón y da misterio a aquello que brilla en el corazón.
Mientras consume tiempo de desesperación, hace soportable el desgaste de la ensoñación.

La definimos como "tiempo en que falta la claridad del día". La luz del sol siempre ha sido más agradecida que la de las estrellas, el amanecer más querido que el ocaso, pero es la noche la que despierta nuestros deseos, la que calma nuestro descontento, la que da paz a nuestro desasosiego.

La noche oculta las dudas de la pasión y alimenta las ansias de transformación.
Nubla el entendimiento y la visión, cerrando los ojos de la triste resignación.

De su mano van las expectativas y los desconciertos, los sueños y las desilusiones, las risas y las lágrimas.  Junto a ella caminan carroñeros de cariño y sedientos de oscuridad. Tras sus pasos van envidiosos de su encanto y celosos de su sabiduría.

Nunca será suficientemente añorada y siempre durará insuficientemente. Es su naturaleza.

No cambies, amiga mía.

Buenas noches desde Arcoíris, donde hay noche pero no fin de año.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Mi etéreo achatado



Recuerda, mi gaseoso Saturno, que tus bellos anillos no son tan únicos como se pensaba y que tus pretensiones de divo se han diluido hasta desvanecerse.

Tu nombre procede de la mitología romana, del padre de Júpiter, de Neptuno, de Plutón, de Ceres, de Vesta; todos ellos también ligados a objetos del sistema solar.

Como Júpiter, estás hecho principalmente de materia propia de una estrella, pero eres tan sutil que se repite hasta la saciedad que flotarías en un océano de agua, si es que podemos imaginar uno con el tamaño suficiente para semejante prueba.

Esa liviandad, tu rotación extremadamente rápida (con un día que dura apenas algo más de 10 horas) y tu, en proporción, baja gravedad, determinan que tu forma sea la menos esférica entre los planetas: estás visiblemente aplastado por los polos.

Tus satélites se cuentan por muchas decenas, pero tienes uno con tamaño planetario: Titán. Es un nombre que le hace justicia y, aunque es el segundo en tamaño en todo el sistema solar (Ganimedes de Júpiter es algo más grande), es el único que parece disponer de una atmósfera.

Pues bien,

¡Que sepas que te espío!. No me obnubilas, hermoso anillado.


Buenas tardes desde Arcoíris.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Mi raudo pequeñajo




Recuerda, mi menudo Mercurio, que tu proximidad al Sol no te confiere especial relevancia y que tus pretensiones de servirle hace tiempo que cayeron en el olvido.

Desde la defenestración de Plutón como planeta, posees la cuestionable distinción de ser el más pequeño. Tanto, que hay satélites que te humillan en tamaño.

Sin embargo, eres, desde siempre, el más rápido y de ahí heredas tu precioso nombre: del ágil heraldo de los dioses, del portador de las sandalias aladas.

No tienes hijos en el cielo que giren a tu alrededor, y la ausencia de una atmósfera que te proteja hace que tu superficie pase de un infierno ardiente a un infierno helado sin apenas solución de continuidad.

Tras el planeta que nos acoge, eres el más compacto entre los que se empeñan en girar alrededor de nuestra estrella.

Tu año es el más corto de todos (algo menos de 88 días terrestres) y, quién sabe si para compensar tu velocidad alrededor del astro rey, tu rotación es tan lenta que tardas casi dos de nuestros meses en mostrarle el mismo rostro.

Pues bien,

¡Que sepas que te controlo!. No me apabullas, primero de los errantes.


Buenos días desde Arcoíris.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Verbum




Palabras que se mezclan y que a su vez no son sino mezclas.
Palabras que ilusionan y palabras que hunden.
Palabras que son dignas y palabras que solo son vanas.
Palabras que nos hablan desde labios ajenos, o desde un papel, o desde una pantalla.
Palabras que al salir de los nuestros nos hacen vanagloriarnos o arrepentirnos.
Palabras hipócritas y palabras sinceras, dulces y odiosas, egoístas y desprendidas...

Su belleza es solo comparable a la ligereza con que son consumidas.

Palabras que son... como nosotros.

Buenas noches desde Arcoíris.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Mi frígido azulado


 
Recuerda, mi helado Urano, que aún siendo un gigante eres el menos masivo entre ellos y que tus pretensiones de grandeza ya hace tiempo que se desvanecieron. 

Con nombre griego y romano a la vez, heredado del padre de Cronos (Saturno) y abuelo de Zeus (Júpiter), te quedaste desde el principio más alejado del sol que aquellos que llevan el nombre de tus descendientes mitológicos.

Tu símbolo astronómico (que no astrológico, ¡puaf!) parece tener su origen en una especie de fusión de los de Marte, (aunque apuntando hacia arriba), y el Sol, , en un intento quizás de atribuirle los poderes reinantes en el cielo a quien mitológicamente lo personificaba. 

En dos cosas eres diferente, y por ellas mantienes cierto elitismo entre tus compañeros solares: eres el más frio, condenadamente frio, y giras de costado. Si Venus muestra tozudez cuando gira en sentido contrario, tú muestras extravagancia al girar tumbado.

Tu día es más corto que el terrestre (apenas pasa de 17 horas) y a cambio tu año es más largo que ochenta y cuatro de los nuestros. 

Al menos dos docenas de satélites y algunos anillos completan tu estampa. Tus lunas heredan nombres de las obras de Shakespeare y Pope, y eso también te hace algo especial.

Pues bien,

¡Que sepas que te veo!. No me intimidas, peculiar planeta.


Buenas noches desde Arcoíris.

domingo, 16 de septiembre de 2012

¿De qué están hechas las cosas? (VI)


 
Es el turno de los LEPTONES:

La palabra "leptón" tiene su origen etimológico en el griego y su significado original tiene que ver con ligero, delgado, delicado, pequeño, fino... (La palabra "hadrón" tiene igual origen y significaba denso, fuerte, grande...)

Como en los quarks, hay seis sabores de leptones (el sabor es simplemente la carga que determina la forma en que las partículas responden a la interacción débil), con sus correspondientes antipartículas. Tres de ellos poseen carga eléctrica, negativa y unitaria. No perciben la fuerza de color y, en el caso de los tres leptones sin carga eléctrica, tampoco la fuerza electromagnética.

En la tabla siguiente se muestran los seis sabores de leptón con sus símbolos y cargas eléctricas:


 -El electrón fue la primera partícula elemental descubierta y, aunque no es correcto establecer niveles de importancia entre ellas, podemos hacernos una idea de su relevancia si tenemos en cuenta que de los electrones (de los que están situados más externamente en los átomos) depende el comportamiento químico de todos los elementos. Todos los mecanismos de formación de enlaces entre átomos vienen determinados por sus configuraciones electrónicas.

-El muón y el tauón son partículas que sólo se diferencian del electrón en su masa y en su estabilidad, siendo mucho más masivas y efímeras (ya veremos más adelante, o no si se eterniza esto, que es conveniente hablar de generaciones, familias y compañeros entre los fermiones).

-El neutrino (en realidad los neutrinos, pues existe uno asociado al electrón y otros dos asociados al muón y al tauón) es una partícula extremadamente intrigante. Al no estar sometidos a la fuerza fuerte, ni a la electromagnética, los neutrinos no son afectados por la materia, que atraviesan como si no existiera. Muchos son los adjetivos (bastante humanos en algunos casos) que pueden serles, y les son, aplicados: esquivos, silenciosos, fantasmales, intangibles, discretos... 

Ese halo misterioso que envuelve a los neutrinos se hace aún mayor si tenemos en cuenta que son, con mucho, las partículas más abundantes en el universo. Paul Davies describía este hecho diciendo que "el universo es un mar de neutrinos, salpicado raramente por impurezas tales como átomos". Eso hace que se vea implicado de manera determinante en cuestiones cosmológicas como el destino del universo, o que se le haya llegado a considerar en algún momento como integrante de la materia oscura. 



 Buenas tardes desde Arcoíris.