jueves, 10 de octubre de 2013

El hombre que veía las hojas de la mentira


Había tomado una decisión.

Deshojando las mentiras de su existencia, se acercaba cada vez más a la desnuda verdad que regía su vida.

En ese lento caminar su ser aligeraba progresivamente al irse desprendiendo del follaje que le lastraba.

Pronto comprendió que algo no iba bien, que su esencia ya estaba demasiado delgada, que en realidad era posible que no hubiera nada bajo esas hojas. El miedo lo invadió, pero su determinación era grande.

Sus ojos habían ido cambiando en el proceso. Lenta, gradualmente, empezaba a ser capaz de ver las hojas sobre los demás.

Comprobó que con esa nueva visión sus semejantes se homogeneizaban enormemente.

También se dio cuenta de que sólo los más infantes parecían desnudos, el resto eran ejemplares bien frondosos.

Las excepciones eran pocas y no parecían tan delgados como él. Quizás habían tomado su decisión más a tiempo, o tal vez eran así desde el principio y nunca necesitaron, ni quisieron, cambiar. Lo cierto es que no parecían conscientes de su diferencia. Indudablemente no veían como él.

Empezó a sentirse como Ray Milland en "El hombre con rayos X en los ojos" y, de nuevo, sintió miedo. ¿Acabaría como él, arrancándose los ojos que le escandalizaban?.

Cuando las últimas hojas de la mentira cayeron de su raquítico cuerpecillo, algo se estremeció en su interior...

Durante un segundo algunas lágrimas acudieron a sus ojos, y sus labios esbozaron una sonrisa.

Fue así como al morir conoció la auténtica verdad y, en un último gesto tan involuntario como egoísta, se la llevó consigo.


Buenas tardes desde Arcoíris.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Certidumbre


  

Cada día que se convierte en pasado es un día menos de futuro. Irrefutable.

Y, sin embargo, realmente no parecemos conscientes de ello. Conforme la esperanza de vida crece, el valor que le asignamos al tiempo mengua. Por contra, conforme nuestra edad se incrementa ese mismo tiempo parece más precioso.

A menudo deseamos la inmortalidad, no la de Mozart o Einstein, sino la de los propios dioses. Es un reflejo de la angustia que nos provoca el conocimiento de nuestra indefectible desaparición. Pero de sernos concedido ese deseo, ya fuera gracias a la ciencia o a la divinidad, tengo la sensación de que acabaría convirtiéndose en un tormento. La vida cansa.

Hoy hace cuatro años que mi ascendiente nos dejó, ayer hizo dieciséis que mi descendiente apareció. La rueda no deja de girar.

No puedes leerme, ni puedes oírme, pero en mi mente sigues existiendo, madre.


Buenas tardes desde Arcoíris.

viernes, 26 de julio de 2013

¿De qué están hechas las cosas? (VII)


 

Vayamos con los bosones elementales:

En al menos dos entradas anteriores de esta serie he comentado que el modelo estándar considera las fuerzas como interacciones causadas por el intercambio de partículas. Estas partículas mediadoras, o portadoras, o mensajeras, son bosones (espín entero) vectoriales (espín unidad, ħ) y elementales. Reciben el nombre de BOSONES GAUGE. 

En la siguiente tabla se muestran con sus símbolos, carga eléctrica y la interacción a la que se asocian:: 


Veámoslos por partes:

-Los fotones son las partículas portadoras en todas las formas de radiación electromagnética. No poseen masa (en reposo o invariante), ni carga. Son sus propias antipartículas y se mueven a la máxima velocidad permitida en el universo conocido.

-Los gluones no poseen masa ni carga eléctrica, pero sí carga de color (este es un detalle más que curioso, porque determina que, además de ser los mediadores de la fuerza fuerte, también la sufren, lo que acaba determinando que la interacción fuerte sea muy intensa y que no llegue muy lejos). Su nombre deriva de la palabra inglesa glue (pegamento) y son las partículas que mantienen unidos los quarks dentro de los hadrones. Existen ocho tipos de gluones, que justifican todos los posibles cambios de color de los quarks al interactuar con ellos dentro de los hadrones. Son además sus propias antipartículas.

-Los bosones W y Z intervienen como partículas mensajeras de la fuerza nuclear débil, cambiando el sabor (el tipo) de quarks y leptones o, como en el caso del boson Z, cambiando su cantidad de movimiento. Son partículas con una masa "enorme" y una vida media particularmente efímera. Esa masa tan grande determina que su alcance (la distancia que pueden recorrer hasta que interactúan) sea extremadamente pequeño. A su vez, esa vida media tan corta permite, apoyándose en el Principio de Incertidumbre de Heisenberg (ya creo haber hablado de él en algún momento como destructor del determinismo), la aparente violación de la ley de conservación masa-energía que se produce en algunas interacciones (se producen partículas con más masa de la que permiten las energías implicadas, pero durante un tiempo tan breve, que es como si el mundo real no se percatara de ello, de forma que en el momento inicial y en el final si existe la misma cantidad de masa-energía). Hay dos bosones W (uno con carga positiva y otro con carga negativa, ambas unitarias) que son uno la antipartícula del otro. El bosón Z es su propia antipartícula. Estas partículas fueron predichas de forma teórica y su descubrimiento supuso un respaldo a las teorías unificadoras.

-El gravitón, como partícula mediadora de la fuerza gravitatoria, es un mero ejercicio imaginativo y no forma parte del repetidamente mencionado Modelo Estándar que, por tanto, no alcanza a ser una teoría completa (lo que se ha dado en llamar Teoría del Todo).

Bueno, llegado este punto ya sólo me queda una partícula de la que hablar, un bosón elemental que no es un bosón gauge y que ha sido la partícula estrella de los últimos años y del 2012 en particular. 

A ella dedicaré la siguiente, y tal vez última, entrada sobre este tema.



 Buenas tardes desde Arcoíris.

sábado, 6 de julio de 2013

Alguien nuevo bajo el Sol


 

Bueno, ya soy más tío.

Y no es que me hayan crecido los bíceps, ni ningún otro músculo útil o inútil...

Una nueva vida ha sido alumbrada; ahora hay otro Sergio en el mundo.

No se nos pide permiso para ser. Tampoco se nos pregunta qué nombre queremos tener. De hecho, hasta muchos años después de nuestro nacimiento, somos simples marionetas hambrientas de comida y conocimiento. 

Sin embargo, esa etapa en la que no somos dueños de nuestro destino (asumiendo que alguna vez llegamos a serlo) suele ser recordada con cariño y añoranza. Quizás son las opciones las que nos complican la vida.

¡Qué disfrutes de tu existencia, sobrino!


Buenos días desde Arcoíris.

domingo, 23 de junio de 2013

Ser humano


 

"La verdad os hará libres".
"El hombre es bueno por naturaleza".

¡Qué gran falsedad!.

Grandes frases de grandes hombres. Nada menos que de Jesús de Nazaret, referente ético donde los haya, y de Rousseau, uno de los padres de la Revolución Francesa.

Dos grandes personajes, tan ilusos como ilusionados, y a los que hoy en día podríamos llamar, sin la vergüenza que empieza a asociarse con tal denominación, verdaderos socialistas.

¿Pueden acaso estar equivocados en manifestaciones tan hermosas?, ¿se puede dudar siquiera de palabras que surgieron de semejantes labios?. Bueno, creo que la tercera frase de esta entrada ya me posiciona al respecto...

Veamos porque se me antojan falsas, que no mentiras (pues verdaderamente no creo que sean palabras dichas desde una visión distinta a la que pudieran creer o pensar):

Hagamos un ejercicio de imaginación y busquemos una forma de comprobar las dos cosas a un tiempo. Imaginemos por un momento que fuéramos capaces de leernos la mente unos a otros, tal y como podemos vernos u oírnos. ¡Casi nada!

Desde ese momento, la verdad nos iluminaría con su luz cegadora y mandaríamos de un plumazo a la mentira a la oscura ignominia que parece merecerse. ¡Ya seríamos libres!.

Esa libertad supondría que, al cabo de unas pocas generaciones (por aquello que se argumenta de que es la educación, en su sentido más amplio, o, más correctamente, la falta de ella, la que malogra nuestra inherente bondad), la humanidad alcanzaría las más altas cotas de "humanidad".

Bonito escenario. Estoy seguro de que incluso muchos lo creerían posible de verdad. La ilusión, en sus dos acepciones principales, es una poderosa forma de autoengaño.

¿Qué es lo que ocurriría si lo imaginado fuera posible?. No lo sé, no puedo saberlo.

¿Qué es lo que creo que ocurriría si lo imaginado fuera posible?. Bien, aquí es donde entra mi descreimiento. Pienso que el resultado de tal "superpoder" generalizado sería la extinción (adelantada a lo inevitable, si se me permite ser aún más tétrico) de la raza humana. A gran y a pequeña escala, a nivel de países y a nivel de individuos.

Es sólo el adecuado equilibrio entre verdad y mentira lo que nos mantiene alejados de nuestra verdadera naturaleza, que no es desde luego la inclinación al bien.

Ya sabéis que mi fe en lo trascendente es nula, ahora ya sabéis, si no era evidente a estas alturas, que ni siquiera tengo fe en mis semejantes.

¿Triste?, ¿descorazonador?, ¿objeto de compasión o lástima?. No, desde luego que no. Es algo que acepto como lo que creo que es, una realidad subyacente en el mundo de Yupi en el que nuestra mente parece querer somatizarnos.

¿Debería suponer una forma distinta de actuar con quienes nos rodean?. No, tampoco lo creo. Es como si conocer las leyes que rigen el movimiento de los cuerpos tuviera como consecuencia que nos moviéramos de manera distinta. O como si la mecánica cuántica, asesina del determinismo, nos dejara bloqueados en nuestras predicciones.

Mejor no leáis mi mente, leer las pequeñas mentiras que escribo.


Buenas días desde Arcoíris.

viernes, 24 de mayo de 2013

Canción sin música


 

En mi mente te mueves.

Hilando junto al tejido de mi ser, fundiéndote con mis pensamientos, entrelazando mis sueños con la realidad.

En mi mente perduras.

Como eras, como eres, aplazando el tiempo, destruyendo mis temores, creando fuego abrasador.

En mi mente estás.

Sin elección ni albedrío, forjando estrellas donde sólo había vacio, dando color al oscuro deseo, vaciando mi pesadumbre.

En mi mente eres más tú de lo que soy yo. 

Por siempre.


Buenas noches desde Arcoíris.