viernes, 13 de septiembre de 2013

Certidumbre


  

Cada día que se convierte en pasado es un día menos de futuro. Irrefutable.

Y, sin embargo, realmente no parecemos conscientes de ello. Conforme la esperanza de vida crece, el valor que le asignamos al tiempo mengua. Por contra, conforme nuestra edad se incrementa ese mismo tiempo parece más precioso.

A menudo deseamos la inmortalidad, no la de Mozart o Einstein, sino la de los propios dioses. Es un reflejo de la angustia que nos provoca el conocimiento de nuestra indefectible desaparición. Pero de sernos concedido ese deseo, ya fuera gracias a la ciencia o a la divinidad, tengo la sensación de que acabaría convirtiéndose en un tormento. La vida cansa.

Hoy hace cuatro años que mi ascendiente nos dejó, ayer hizo dieciséis que mi descendiente apareció. La rueda no deja de girar.

No puedes leerme, ni puedes oírme, pero en mi mente sigues existiendo, madre.


Buenas tardes desde Arcoíris.

viernes, 26 de julio de 2013

¿De qué están hechas las cosas? (VII)


 

Vayamos con los bosones elementales:

En al menos dos entradas anteriores de esta serie he comentado que el modelo estándar considera las fuerzas como interacciones causadas por el intercambio de partículas. Estas partículas mediadoras, o portadoras, o mensajeras, son bosones (espín entero) vectoriales (espín unidad, ħ) y elementales. Reciben el nombre de BOSONES GAUGE. 

En la siguiente tabla se muestran con sus símbolos, carga eléctrica y la interacción a la que se asocian:: 


Veámoslos por partes:

-Los fotones son las partículas portadoras en todas las formas de radiación electromagnética. No poseen masa (en reposo o invariante), ni carga. Son sus propias antipartículas y se mueven a la máxima velocidad permitida en el universo conocido.

-Los gluones no poseen masa ni carga eléctrica, pero sí carga de color (este es un detalle más que curioso, porque determina que, además de ser los mediadores de la fuerza fuerte, también la sufren, lo que acaba determinando que la interacción fuerte sea muy intensa y que no llegue muy lejos). Su nombre deriva de la palabra inglesa glue (pegamento) y son las partículas que mantienen unidos los quarks dentro de los hadrones. Existen ocho tipos de gluones, que justifican todos los posibles cambios de color de los quarks al interactuar con ellos dentro de los hadrones. Son además sus propias antipartículas.

-Los bosones W y Z intervienen como partículas mensajeras de la fuerza nuclear débil, cambiando el sabor (el tipo) de quarks y leptones o, como en el caso del boson Z, cambiando su cantidad de movimiento. Son partículas con una masa "enorme" y una vida media particularmente efímera. Esa masa tan grande determina que su alcance (la distancia que pueden recorrer hasta que interactúan) sea extremadamente pequeño. A su vez, esa vida media tan corta permite, apoyándose en el Principio de Incertidumbre de Heisenberg (ya creo haber hablado de él en algún momento como destructor del determinismo), la aparente violación de la ley de conservación masa-energía que se produce en algunas interacciones (se producen partículas con más masa de la que permiten las energías implicadas, pero durante un tiempo tan breve, que es como si el mundo real no se percatara de ello, de forma que en el momento inicial y en el final si existe la misma cantidad de masa-energía). Hay dos bosones W (uno con carga positiva y otro con carga negativa, ambas unitarias) que son uno la antipartícula del otro. El bosón Z es su propia antipartícula. Estas partículas fueron predichas de forma teórica y su descubrimiento supuso un respaldo a las teorías unificadoras.

-El gravitón, como partícula mediadora de la fuerza gravitatoria, es un mero ejercicio imaginativo y no forma parte del repetidamente mencionado Modelo Estándar que, por tanto, no alcanza a ser una teoría completa (lo que se ha dado en llamar Teoría del Todo).

Bueno, llegado este punto ya sólo me queda una partícula de la que hablar, un bosón elemental que no es un bosón gauge y que ha sido la partícula estrella de los últimos años y del 2012 en particular. 

A ella dedicaré la siguiente, y tal vez última, entrada sobre este tema.



 Buenas tardes desde Arcoíris.

sábado, 6 de julio de 2013

Alguien nuevo bajo el Sol


 

Bueno, ya soy más tío.

Y no es que me hayan crecido los bíceps, ni ningún otro músculo útil o inútil...

Una nueva vida ha sido alumbrada; ahora hay otro Sergio en el mundo.

No se nos pide permiso para ser. Tampoco se nos pregunta qué nombre queremos tener. De hecho, hasta muchos años después de nuestro nacimiento, somos simples marionetas hambrientas de comida y conocimiento. 

Sin embargo, esa etapa en la que no somos dueños de nuestro destino (asumiendo que alguna vez llegamos a serlo) suele ser recordada con cariño y añoranza. Quizás son las opciones las que nos complican la vida.

¡Qué disfrutes de tu existencia, sobrino!


Buenos días desde Arcoíris.

domingo, 23 de junio de 2013

Ser humano


 

"La verdad os hará libres".
"El hombre es bueno por naturaleza".

¡Qué gran falsedad!.

Grandes frases de grandes hombres. Nada menos que de Jesús de Nazaret, referente ético donde los haya, y de Rousseau, uno de los padres de la Revolución Francesa.

Dos grandes personajes, tan ilusos como ilusionados, y a los que hoy en día podríamos llamar, sin la vergüenza que empieza a asociarse con tal denominación, verdaderos socialistas.

¿Pueden acaso estar equivocados en manifestaciones tan hermosas?, ¿se puede dudar siquiera de palabras que surgieron de semejantes labios?. Bueno, creo que la tercera frase de esta entrada ya me posiciona al respecto...

Veamos porque se me antojan falsas, que no mentiras (pues verdaderamente no creo que sean palabras dichas desde una visión distinta a la que pudieran creer o pensar):

Hagamos un ejercicio de imaginación y busquemos una forma de comprobar las dos cosas a un tiempo. Imaginemos por un momento que fuéramos capaces de leernos la mente unos a otros, tal y como podemos vernos u oírnos. ¡Casi nada!

Desde ese momento, la verdad nos iluminaría con su luz cegadora y mandaríamos de un plumazo a la mentira a la oscura ignominia que parece merecerse. ¡Ya seríamos libres!.

Esa libertad supondría que, al cabo de unas pocas generaciones (por aquello que se argumenta de que es la educación, en su sentido más amplio, o, más correctamente, la falta de ella, la que malogra nuestra inherente bondad), la humanidad alcanzaría las más altas cotas de "humanidad".

Bonito escenario. Estoy seguro de que incluso muchos lo creerían posible de verdad. La ilusión, en sus dos acepciones principales, es una poderosa forma de autoengaño.

¿Qué es lo que ocurriría si lo imaginado fuera posible?. No lo sé, no puedo saberlo.

¿Qué es lo que creo que ocurriría si lo imaginado fuera posible?. Bien, aquí es donde entra mi descreimiento. Pienso que el resultado de tal "superpoder" generalizado sería la extinción (adelantada a lo inevitable, si se me permite ser aún más tétrico) de la raza humana. A gran y a pequeña escala, a nivel de países y a nivel de individuos.

Es sólo el adecuado equilibrio entre verdad y mentira lo que nos mantiene alejados de nuestra verdadera naturaleza, que no es desde luego la inclinación al bien.

Ya sabéis que mi fe en lo trascendente es nula, ahora ya sabéis, si no era evidente a estas alturas, que ni siquiera tengo fe en mis semejantes.

¿Triste?, ¿descorazonador?, ¿objeto de compasión o lástima?. No, desde luego que no. Es algo que acepto como lo que creo que es, una realidad subyacente en el mundo de Yupi en el que nuestra mente parece querer somatizarnos.

¿Debería suponer una forma distinta de actuar con quienes nos rodean?. No, tampoco lo creo. Es como si conocer las leyes que rigen el movimiento de los cuerpos tuviera como consecuencia que nos moviéramos de manera distinta. O como si la mecánica cuántica, asesina del determinismo, nos dejara bloqueados en nuestras predicciones.

Mejor no leáis mi mente, leer las pequeñas mentiras que escribo.


Buenas días desde Arcoíris.

viernes, 24 de mayo de 2013

Canción sin música


 

En mi mente te mueves.

Hilando junto al tejido de mi ser, fundiéndote con mis pensamientos, entrelazando mis sueños con la realidad.

En mi mente perduras.

Como eras, como eres, aplazando el tiempo, destruyendo mis temores, creando fuego abrasador.

En mi mente estás.

Sin elección ni albedrío, forjando estrellas donde sólo había vacio, dando color al oscuro deseo, vaciando mi pesadumbre.

En mi mente eres más tú de lo que soy yo. 

Por siempre.


Buenas noches desde Arcoíris.

jueves, 9 de mayo de 2013

Pensamientos desde el tren (V)



Apostatar

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Hace poco le comentaba a uno de mis seres más queridos, al hilo de preguntas tan "místicas" como ¿de donde viene el/los universo/s? o ¿por y para qué estamos aquí los seres vivos y las cosas que no están vivas?, etc, lo que hace más de un milenio contestaba un clérigo a una pregunta tan problemática como ¿que hacía Dios antes de crear el universo?.

Este clérigo, que no era uno cualquiera, respondía que lo que hacía Dios antes de eso era crear el Infierno para tener un sitio a donde enviar a los que hicieran semejantes preguntas.

Es injusto tratar esta frase en el contexto en que voy a hacerlo, sobre todo teniendo en cuenta que vino de los labios de Agustín de Hipona, más conocido como San Agustín, erudito y pensador crítico donde los haya (se considera en círculos científicos que se adelantó más de 1500 años al pensamiento actual de que el espacio y el tiempo se crearon juntos, y fue un hombre que intentó adecuar la religión a la razón). También debo decir que esa debió ser la respuesta corta y graciosa, y no la que se correspondía con sus pensamientos. No obstante, bien pudo ser pronunciada por labios menos racionales y más tocados por la inspiración divina. Incluso en su nombre.

Con esta salvedad, que no es poca, la respuesta puede considerarse una verdadera demostración de hipócrita suficiencia y falsa inefabilidad. Explica, además, como idea general, el monstruoso atraso provocado al conocimiento humano por la mano de aquellos elegidos iluminados que han guiado al resto de hijos de algún dios (o dioses) hacia la auténtica Verdad.

¡Y aún siguen guiándonos!

Pues bien, yo os lo imploro, poseedores de la Verdad, instrumentos del Verbo que se hizo Carne, seguidores de todos esos dioses que son únicos y verdaderos aunque los haya por docenas:

¡Hacedme un sitio en el Infierno/Tártaro/Inframundo/Gehena/Hades/Sheol/...!


Buenas noches desde Arcoíris.

martes, 7 de mayo de 2013

Pensamientos desde el tren (IV)



Vivir

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Ya no tengo que esperar.

No he encontrado lo que buscaba, ni siquiera lo que no buscaba. Probablemente porque nunca he sabido lo que buscaba.

Es simplemente que el tiempo de buscar ya se me ha agotado, y con él me he agotado yo también.

Ya es la hora de aceptar la futilidad de tal empeño. No hay nada que esperar; la vida no es un tránsito hacia un destino, es el camino en sí.

Es la capacidad de sorprenderse y no la de sorprender la que de verdad tiene valor.

Es la inocencia y no la inteligencia la que proporciona felicidad.

Es la sensibilidad y no el control de los sentimientos lo que nos hace dignos de ser llamados humanos.

Es la humildad en la grandeza y no la prepotencia infundada la que nos hace merecer respeto.

Es lo sencillo y no lo complicado lo que da acceso al entendimiento.

Es la risa y no la indiferencia la que mejora nuestra vida.

Es el valor de seguir el dictamen de nuestro yo interior y no la seguridad en lo establecido lo que nos engrandece.

Ya no es tiempo de espera, es tiempo de vivir.


Buenas noches desde Arcoíris.